Creo que la muerte de Andrés Montes nos ha pillado descolocados a todos, sobre todo a los que deseábamos que volviera a comentar la NBA con Daimiel con ese personalísimo estilo que nos mantenía pegados a la pantalla aunque el partido fuera un tostón. Desde mi punto de vista, este hombre ha hecho más por dignificar el baloncesto que la pandilla de burócratas de federaciones y clubes, porque mientras estos sólo aportan problemas, Andrés Montes simbolizaba la creatividad, la alegría, la fantasía, el desenfado… La fórmula de la felicidad era ver la NBA en el Plus y jugar en la calle. ¡Reencárnate pronto Andrés, que necesitamos más gente como tú!
Actualización: Interesantes palabras de Ramón Trecet y de más gente.
Otra actualización: Su vida no pudo ser maravillosa (gracias, Luis) y Buenas noches en NBAdictos (con una buen entrevista).

Ha sido un shock, una pena tremenda. Ha habido tantas y tantas noches con su compañía desde 1996 que muchos de mis recuerdos se me van con él. Estoy de acuerdo contigo, Carlos. Era el mejor, y lo era confundiéndose con jugadores y sin hablar de tácticas, defensas en zona ni chorradas. Entretenía, porque el basket es un entretenimiento, y él lo entendió perfectamente. Un abrazo y hasta siempre, Andrés.